En la actualidad el sobrepeso y obesidad representan una pandemia mundial, y su afección a nivel hepático es el hígado graso. La enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA) es la acumulación de grasa en el hígado que presenta un amplio espectro de condiciones, desde la simple acumulación de grasa, pasando por la inflamación del hígado y daño de las células hepáticas, hasta una condición crónica como es la cirrosis hepática con consecuencias clínicas como la insuficiencia hepática, siendo así la consecuencia más grave un trasplante de hígado.

En la batalla contra esta enfermedad, la cual afecta a un amplio porcentaje de la población mundial, los fosfolípidos esenciales (biomoléculas encargadas de la disolución de la grasa en el organismo) se posicionan como un efectivo tratamiento. El índice de personas con EHGNA está aumentando en cada vez mayor proporción, en gran parte debido a la epidemia de obesidad y sobrepeso.
Prevalencia y factores de riesgo para el hígado graso
Según datos epidemiológicos, la prevalencia de la EHGNA oscila entre el 7% y el 43% en adultos en todo el mundo, con un marcado aumento en aquellos con diabetes tipo 2 u obesidad. América del Sur se destaca como la segunda región con mayor incidencia, presentándose en un 30,4% de la población, solo superada por Medio Oriente. En Ecuador, estudios locales sugieren que se presenta en un 37% de la población.
La EHGNA tiene como principales factores de riesgo: el sobrepeso y la obesidad, diabetes, dislipidemia (exceso de colesterol y triglicéridos en la sangre) e hipertensión. La edad y el género también juegan un papel importante, con una mayor prevalencia entre hombres y, asimismo, aumenta el riesgo a medida del incremento de la edad, probablemente porque hay tendencia al sedentarismo.
¿Por qué los fosfolípidos combaten el hígado graso?
En la búsqueda de tratamientos efectivos para la EHGNA, los fosfolípidos esenciales han surgido como una necesidad, pues desempeñan un papel crucial en la estructura de las células y por ende a la función adecuada del hígado, especialmente aquellos fosfolípidos con alto grado del fosfatidilcolina, un tipo de fosfolípido que, junto con las sales biliares, ayuda a la disolver los ácidos biliares en la bilis, suprimen las reacciones inflamatorias y protegen contra varios tipos de daño hepático (Karaman et al., 2003), desempeñando de esta forma un papel crucial en la desinflamación y disolución de la grasa en el hígado.
Los fosfolípidos ayudan a proteger las células hepáticas de daños causados por estilos de vida poco saludables, al tiempo que estimulan enzimas hepáticas involucradas en la desintoxicación. Por este motivo, un déficit de fosfolípidos puede provocar daño en el hígado, lo que lleva a la enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA).
El aceite de krill: una fuente rica en fosfolípidos
Una potente fuente de fosfolípidos con un alto grado de fosfatidilcolina es el Omega-3 presente en el aceite de krill, lo cual le atribuye una importante capacidad antiinflamatoria y antioxidante. Los estudios clínicos respaldan el uso de fosfolípidos esenciales en el tratamiento de la EHGNA, determinando que la administración de 1800 mg por día durante 12 a 24 semanas ha mostrado resultados beneficiosos en la mejora de la salud hepática.
Otra ventaja del Omega-3 en forma de fosfolípidos (como lo es el aceite de krill) es que tienen mayor biodisponibilidad, ¿esto qué significa? que su capacidad de ser absorbido por el organismo es muy alta, a comparación de otras fuentes de Omega-3 en forma de triglicéridos (como el caso del aceite de pescado).
Para concluir…
En resumen, la enfermedad hepática grasa no alcohólica representa un desafío creciente, con consecuencias graves si no se aborda adecuadamente. Incluir fosfolípidos esenciales en la dieta, como los presentes en el aceite de krill, constituye una parte fundamental en el tratamiento de esta afección, brindando beneficios antioxidantes, antiinflamatorios y hepatoprotectores, y generando así la desinflamación y disolución de la grasa que el hígado requiere.
Referencias
Lüchtenborg, C., Niederhaus, B., Brügger, B., Popovic, B., & Fricker, G. (2020). Lipid Profiles of Five Essential Phospholipid Preparations. Lipids, published by Wiley Periodicals LLC, 271–278. doi:DOI 10.1002/lipd.12236
Varganova DL, Pavlov CS, Casazza G, Nikolova D, Gluud C. Essential phospholipids for people with non-alcoholic fatty liver disease. Cochrane Database of Systematic Reviews 2019, Issue 4. Art. No.: CD013301. DOI: 10.1002/14651858.CD013301.
Changoluisa, E. (2018). Prevalencia de la enfermedad hepática grasa no alcohólica. Proyecto de investigación presentado como requisito para optar el título de Especialista en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva. Universidad Central del Ecuador.